Tres ventajas que a menudo marcan la diferencia a la hora de elegir: la proximidad al mar, la comodidad del centro urbano y un apartamento con una distribución realmente funcional.
Desde la entrada, la distribución es clara y bien pensada. La cocina, totalmente equipada y separada del salón, da a un pequeño balcón cubierto — actualmente acondicionado como lavadero y trastero — con apertura al exterior para la ventilación. Este balcón también puede comunicarse con la terraza.
El amplio salón-comedor forma un espacio muy luminoso con acceso directo a la terraza.
El apartamento cuenta con dos grandes habitaciones dobles, ambas exteriores y con armarios empotrados. La primera es en suite: balcón privado y baño completo con ducha, lavabo, WC y bidé. El segundo baño, con ducha, lavabo y WC, da servicio al segundo dormitorio y a las zonas comunes.
El edificio dispone de ascensor. A pie de calle: supermercados, panaderías, farmacias y comercios de uso diario. Todo a pie. La playa de Roses está a 350 metros.